Archivos para 11 diciembre 2007

Wellcome to OMICRON

Obviously, behind a great team must be a great support. Our team, UC3Marathon, is just starting the “race” and we are not an acclaimed group…yet. However, this has not been important to OMICRON – http://www.omicron.at – , our sponsors, and they did not have any doubt when, some months ago, some of us asked them for support.

Today, we have just finished our first 42.192 km like a group in San Sebastian (Spain), and a part of this success has been possible thanks to OMICRON. In spite of the tired legs, the injuries, and the lack of strenght when running, we are thinking on the next marathon because the enthusiasm prevent the team stops. We want to congratulate to OMICRON for being another fellow.

Thank you, OMICRON, for run with us and wellcome to our dream.

Cronica de una Maratón (Donosti)

El pasado verano, ¡por fín!, se constituyó la Asociación y Club Deportivo “UC3Marathon”. Es el fin de un periodo largo de intentos de ser reconocidos como colectivo de corredores populares dentro de nuestra universidad, y el comienzo de muchas posibles actividades en común. El grupo que hemos constituido UC3Marathon, heredamos el espíritu de otros compañeros que hicieron nacer entre nosotros el gusanillo de las carreras populares (como Paco Marcellán) y que ahora no están en la universidad, pero con los que aun mantenemos vínculos de unión a través del deporte que nos apasiona: el atletismo popular de fondo en carretera.

Y ya como UC3Marathon, nos hemos metido en nuestra primera aventura común: la Maratón de Donosti. En principio la íbamos a correr algunos más, pero poco a poco las lesiones durante los entrenamientos fueron reduciendo los posibles participantes. Al final nos embarcamos Antonio, Wilfried, Carlos, Mario, Eduardo, Alejandro, Celia, Julián, además de un servidor, con la intención de correrla, y Jorge, Mercedes, Pepa y Concha con la noble intención de acompañarnos en los kilómetros finales, allí donde el llamado muro (o “tío del mazo”) aparece, las fuerzas escasean, los dolores se multiplican y toda ayuda moral  se hace necesaria (y a veces no suficiente). También nos acompañaron Javi y Jose, en labores de fotografía y animación.

Nos plantamos en San Sebastián el sábado 24 a la hora de comer, en la Residencia Olaraín (de la Universidad del Pais Vasco: excepcional en todos los sentidos), y después de nutrirnos con un arroz sin excesivas pretensiones (más que la de acumular hidratos de carbono), nos dirigimos al estadio de Anoeta, donde estaba ubicada la feria del corredor, para recoger los dorsales (y un estupendo forro polar, obsequio de la organización y patrocinadores que iba acompañado de un buen Rioja y un queso curado cuyo recuerdo aun estremece mis papilas gustativas ). Allí coincidimos con un chaval, estudiante de  la Carlos III, que también se había aventurado por aquellos lares y con la misma insigne pretensión que nosotros. Al día siguiente, a mitad de recorrido volví a verle (es un decir), pasándome como una exhalación (juventud divino tesoro). A Jorge, por cierto, le clavaron una multa en la puerta del Estadio (mal fario les dé a los municipales que tan poca sensibilidad demostraron frente a un acontecimiento tan querido en la ciudad, al que contribuimos a engrandecer desde la capital del Reino).

Después de un pequeño descanso en las habitaciones (cada mochuelo en su olivo) nos lanzamos a la búsqueda de más hidratos de carbono que, finalmente, después de un par de tanteos regados con sendos zuritos de cerveza, se concretaron en un plato de espaguetis en el altillo de una cafetería de la parte nueva.

Nos recogimos pronto, con el hormigueo típico que precede siempre a los 42,195 y los miedos e ilusiones que normalmente acompañan a la noche previa: ¿lloverá?, ¿hará frío?, ¿Cómo me responderán las piernas?, ¿seré capaz de bajar de ….?,… Y dormir, dormir, poco. Siempre se acumulan muchos nervios, después de meses de preparación y delante de tantas incógnitas.

Y por fin llega el día. Madrugón para desayunar algo (ni mucho ni poco, cada cual lo que cree le va a ir bien). Nublado pero sin lluvia. Y un frío del carajo: 2 ºC a la hora de arrancar la carrera. Cumplimos los rituales: ropero, estiramientos, algo de calentamiento (los más jóvenes, que el resto ya tendríamos bastante calentamiento después), risas nerviosas y… ¡que bonito todos con la camiseta de Universidad!!!.

Y empezamos a correr a las 9 en punto. 42,195 km por delante. La hora de la verdad. Mario, nuestro estandarte, sale disparado con la élite de la carrera. Fue casi todo el rato junto a la mujer que ganó. Yo, insensato de mi (¡luego lo pagué!), me pego a Antonio, Will, Eduardo y Julián (que iban a por 3h 30 min.) y un poco detrás se quedan Carlos, Alejandro y Celia. Y poco a poco la carrera fue haciendo su selección: Mario, después Julián, luego el grupo de 3:30 (Antonio, Will, Eduardo, Alejandro), Carlos, yo mismo y cerrando, Celia. Mario se lesionó en el km 37, a falta de nada, y fue el punto más negativo de la carrera (su rodilla, resentida de una lesión anterior, no puedo aguantar). Todos los demás acabamos la carrera, y creo que todos, más o menos cumplimos objetivos. En puntos estratégicos, Jorge, Pepa, Mercedes y Concha, se sumaron a la carrera. Nos hicieron más llevaderos esos últimos kilómetros donde no sentirías las piernas si no fuera porque te duelen por todos los lados. Y el público de San Sebastián, que hicieron emocionantes algunos tramos con sus ánimos, sus gritos de apoyo (¡apa, apa!). Y esa entrada al estadio de Anoeta, inmenso desde la pista de atletismo, donde te espera una meta que parecía inalcanzable…

Una vez parcialmente repuestos gracias al avituallamiento en la llegada y ducha (y las manos de unas hábiles fisoterapeutas que nos trabajaron las piernas –en el mejor sentido de la palabra-), decidimos que no podíamos dejar San Sebastián sin un pequeño viacrucis por el casco viejo (creo que fueron ocho pintxos con sus correspondientes zuritos los que cayeron de forma consecutiva). Andando como auténticos lisiados nos movimos con toda la dignidad que pudimos entre varios establecimientos del lugar, para acabar en una pastelería donde nos regalamos unos chocolates y bollería variada. Y entonces, empezó una suave lluvia.

Y después, carretera y manta. Y pensando ya en la próxima maratón. UC3Marathon dejó su recuerdo por las calles de Donosti.

Animamos a todos aquellos corredores de nuestra universidad (alumnos y personal -pas y pdi-) a uniros al club UC3Marathon y participar con nosotros en las próximas carreras. El calendario de esta temporada incluye, además de la Media Maratón de Getafe,  la Intercampus, la Media de Madrid, y  el Maratón de Madrid (el ya clásico MAPOMA, 31 ediciones), que se celebra el 25-4-2008, y para el que confiamos contar con una nutrida representación de corredores de la universidad.

Podéis contactar con nosotros en  https://uc3marathon.wordpress.com/ o en el correo electrónico cagonzal@ing.uc3m.es. Os esperamos.

Albun de la Maratón de San Sebastián

http://picasaweb.google.es/torralba59/MaratonSanSebastian

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