Maratón de Toral de los Vados

Una Maratón se empieza a correr mucho antes del momento de la salida. Quizás cuando por primera vez piensas en ella, quizás cuando empiezas a entrenarla. Esta maratón, sin saberlo, empecé a correrla en la San Silvestre vallecana del 2007. Era mi primera carrera después de la maratón de Donosti, y de alguna manera, el comienzo de mi preparación para MAPOMA 2008. MAPOMA 2008 no pudo ser, por las causas que ya he contado en otro sitio, y me encontré con Toral de los Vados. Por primera vez iba a correr una Maratón, en principio, solo, y para quitarme la espina y la frustración que sentí al tener que renunciar a MAPOMA. No conocía Toral, y entré en los foros para saber de qué iba esta maratón. Según leo por aquí y por allá, una maratón muy familiar (solo doscientos corredores), con muy buen trato al corredor, bonita por sus paisajes,… Todo me hizo animarme a correrla.

El sábado (21 de Junio), con Ana, mi mujer, me fui hacia Toral, donde llegamos a la hora de comer. Como era un poco tarde, comimos en el hotel. La primera sorpresa: ni pasta, ni arroz en el menú (se supone que todo el pueblo se vuelca en esto de la Maratón); bueno, lo mejor en la carta, unas croquetas y ensalada de pasta… Después de una minisiesta (ya había nervios por ir a por el dorsal), nos dirigimos al ayuntamiento. La bolsa del corredor, discreta: dorsal, medalla, botella de vino del Bierzo, bote con aguardiente y cerezas y camiseta talla mediana (solo había tallas medianas, curioso porque solo hay inscritas, creo, ocho mujeres).

Después de recoger el dorsal, hicimos algo de turismo: Villafranca del Bierzo (la pequeña Santiago, espectacular), Cacabelos,… paseo por Toral, y buscar un sitio para cenar un buen plato de pasta. Entro en un restaurante próximo al lugar de la salida y pregunto: ¿tienen pasta para cenar?, y me responden: ¡Pues claro, como todos los años! Pensé, “esto va a ser una especie de fiesta de la pasta”, después de esa rotundez… Cuando llega la hora de cenar, la única pasta que había en el menú eran unos espaguetis con carne que habían sido cocidos varias horas antes (¿cómo es posible?). Bueno, menos da una piedra, por lo menos son hidratos de carbono (eso si el pan, estaba riquísimo). Y a dormir prontito.

Al día siguiente, madrugón para desayunar (el comienzo de la carrera es a las 8 de la mañana) y a las 7.30, como un clavo en la plaza de la estación, lugar desde el que sale la carrera. Y conozco algunos corredores. Una de las mejores cosas de las carreras populares, es la posibilidad de conocer gente de todos los sitios. Allí estaban Nacho de Vitoria y Luis de Bilbao (corredores de muchas maratones, carreras de 100km,…) Con Nacho corrí casi toda la carrera. Luis se tuvo que retirar tras la media maratón. Y a Santi, todo un personaje del que luego hablaré. También algún imbécil andaba por allí (por ejemplo un corredor gallego –es todo lo que se de él- que me montó un pollo por apoyarme en su coche a estirar).

La carrera arranca con una vuelta por el pueblo, pero que obliga a subir un par de cuestecitas, ‘para calentar’. Aunque el día ya se avecinaba calentito, porque a esa hora había veintitantos grados. Desde Toral hasta Cacabelos (km 10), pica ligeramente hacia arriba, pero se hace agradable. El paisaje muy bonito, con viñas a ambos lados, carretera estrecha, y sombra. Prácticamente la única sombra que íbamos a disfrutar durante toda la carrera. A la salida de Cacabelos, empiezan las cuestas, esas que aparentemente no existen en el perfil. Cuestas prolongadas, rectas,… Hay una recta, antes de Ponferrada, de 5km. Y ni una sombra, con un sol que calienta cada vez más. Hacia el km 16, ya se empieza a sentir la proximidad de Ponferrada, y atravesar el pueblo, lleva varios km más, incluido el paso por la media maratón. En todo este trayecto el único ánimo viene de algún lugareño que nos insiste en ‘¡más despacio, no hay prisa!’ o el consabido ‘animo, que ya queda menos’ y en los peregrinos que a pie o en bici hacen el Camino de Santiago en la dirección contraria.

A Nacho, que ya había corrido el año pasado no paro de preguntarle: ¿pero la segunda mitad es cuesta abajo, no?, ¿y hay sombras, verdad?  Y me responde lacónicamente ‘ya veremos’. Nadie anima, de vez en cuando alguno de los municipales que regulan el tráfico, tienen una palabra de ánimo. Cuando vas saliendo de Ponferrada (eterno…), piensas: bueno, ahora llegan las sombras, la cuesta abajo,… Pero siguen sin aparecer las sombras y la cuesta abajo ¡donde está la cuesta abajo!!!  Nada,  todo el rato toboganes, falsos llanos. Y un sol de justicia. Desde Cacabelos,  que no hay sombra, la temperatura va subiendo hasta llegar a los 40 grados. Por lo menos el avituallamiento es impecable. Agua fresca (siempre fresca), isotónicas, jugo de coco, limones y naranjas cortados en gajos, y a partir del 30 cada 2,5 km. Y esponjas en casi todos los puestos. Desde la media maratón hasta el 30, otra larguísima recta, más sol. Nadie animando (solo Ana, mi mujer, que aparece de vez en cuando de en medio de la nada, un regalo). Una auténtica prueba ‘personal’. Ya te encuentras con muy pocos corredores. De vez en cuando alguno te pasa, o pasas a alguno. Deseas llegar a los avituallamientos para ver a alguien cómplice con la carrera, recibir algún ánimo. Cerca del 30, llegando a Villaverde de la Abadía, recordaba en el perfil que había visto en Google que había árboles, pero la sombra sigue sin aparecer. El sol cada vez es más implacable. El muro, el sol, la falta de animación, empiezas a darle vueltas a la cabeza y te preguntas: ¿cómo se me ha ocurrido hacer esto? Las piernas te duelen, estas sudando por todos los lados, hasta tengo una ampolla en cada pie. Pero ya te quedan menos de 10 km, ya ves un cartel que pone ‘Toral de los Vados’. Te planteas como meta llegar al siguiente puesto con agua. Y casi de milagro, a falta de 4 km entras en un paraje algo distinto, con árboles, pequeñas sombras. Pasas por un puente encima del Sil que te hace olvidar el sufrimiento e incluso piensas en la cámara de fotos que no llevas. A falta de tres km ya estás en Toral, y tienes que recorrer el circuito que ya conoces de la mañana, incluyendo la cuesta que te lleva al Polideportivo, donde acaba la carrera. Con más de 40 grados a la sombra.

Y llegas, y ya empiezas a olvidar, a somatizar el sufrimiento. ¡Has llegado!, ¡lo has conseguido! Ese momento vale por todo. Y después de la ducha, la comida de ‘confraternización’. De lo mejor de la carrera. Carne, pimientos y chorizos asados, vino del Bierzo, manzanas. Y la charla con los nuevos amigos, comentando la jugada. Y de viejas maratones, que si donde dan mejor de comer, que donde hay buena bolsa del corredor. Y ahí apareció de nuevo Santi. Vaya personaje. Este año lleva ya 13 maratones, pero quiere hacer 22, para poder completar 100 el año que viene que cumple 50. Un tipo espectacular.

Ya ha pasado un día, ando bien, casi sin agujetas (ni yo mismo me lo creo). Casi como que tengo ganas de volver a correr (después de mi primera maratón no corrí en un mes). Y recuerdo las palabras de Nacho ayer: “hoy, según he acabado, no le recomendaría a nadie esta maratón, pero seguro que mañana me parecerá una maravilla y se la recomendaré a todo el mundo”. Pues eso, hoy me parece una experiencia maravillosa.

Algunas fotos:

http://picasaweb.google.com/torcas59/Toral1?authkey=yNaREMiLzho

 

 

I Carrera Liberty Seguros

Hoy ha sido la primea carrera Liberty Seguros, un 10000 urbano, por todo el centro de Madrid. De UC3Marathon, hemos corrido Pepa y yo (José Manuel). La carrera ha estado bien organizada, con una buena atención al corredor. Pocas colas, tanto al recoger el dorsal, como el chip,… Tampoco ha habido grandes aglomeraciones al llegar.  Correr por Madrid desierto (calle Goya, Castellana, Padre Damián, Príncipe de Vergara,…) una gozada. El tiempo además ha acompañado (nublado, a veces una suave lluvia, temperatura ideal). La camiseta técnica de ‘regalo’, bastante buena (aunque no ha habido muchas tallas, especialmente para las chicas). Los únicos ‘peros’ de la carrera, no se deben a la organización: abundancia de cutre-runners (al llegar hacen acopio de bebidas, para no tener que ir al supermercado, pero dejando, seguro, a algunos sin nada) y abundancia también de ‘el que venga detrás que arree’, es decir, por lo menos mil personas de los que estaban colocados justo detrás de la línea de salida, acabaron en más de una hora; y eso que la organización no paró de rogar por los altavoces, que se colocara la gente en función del tiempo esperado. Yo salí en mi cajón de tiempos, y durante toda la carrera estuve adelantando gente (y llegué en el tiempo previsto). ¿Porqué hay tanta gente mal educada?.

Pero volviendo a lo positivo: una carrera para repetir.

Najat Tijani, in memoriam

En foros y blogs de corredores:
MI HORA MÁS AMARGA. Casa de Campo, 12 de la mañana, ha llovido pero hace sol, “un día perfecto” diría ella. Creo haber reunido el suficiente valor para hacerlo, me siento amputado. Me calzo, me pongo de corto y “a trotar”. Desde el primer momento las sensaciones no son buenas. Mis piernas están pesadas, llevo su peso y el mío, y de corazón, de corazón vacío. Llevo su reloj que nadie ha parado desde que ella lo hizo funcionar en primera línea de salida el 27 de Abril, 9 horas, nuestra fiesta, nuestro Maratón. Allí en aquel precioso momento y como siempre, se giró, me regaló una sonrisa y me susurró “Suerte”. Las últimas palabras que crucé con la persona más especial que jamás he conocido. Llevo 40 minutos y voy encontrándome mejor, recordando lo que disfrutaba ella cuando llegaba la hora de salir a “rodar”. Murió haciendo lo que más la gustaba y voy a seguir con nuestra afición que nos ha hecho pasar tan grandes momentos. Personas como Najat son el ejemplo de todas las virtudes que engloba el deporte. En su nombre y en el mío, a todos los que os conocemos y a los que no, pero que compartís nuestro dolor en estos momentos tan duros, de todo corazón GRACIAS. “HOY HE VUELTO A CORRER”. Ismael Lizana. 9/5/2008

 

 

Hola a todos los corredores. Soy la cuñada de NAJAT TIJANI, la protagonista de esta tristísima noticia. Sólo quería agradecer todas las muestras de cariño que estamos recibiendo por vuestra parte. He de decir, que fue atendida rápidamente y recuperada en el momento, pero por desgracia no llegó al hospital con vida. Tuvo una segunda parada que no pudo remontar. Estas cosas pasan desgraciadamente, y ella era una corredora súper experimentada. Sabía muy bien lo que hacía, y dónde estaba su límite. Pero cuando el corazón falla… El único pero de esta triste historia, es que a mi hermano Ismael que él si que pudo acabar la maratón, no le avisó nadie de lo que había sucedido. El llevaba los dos teléfonos encima (el suyo y el de Najat) y absolutamente nadie se puso en contacto con él. A las tres horas consiguió localizarla en un hospital. No sé muy bien por qué, pero no me gusta el modo en el que “no” se trata esta noticia en ningún medio. Ni si quiera mencionan su nombre, y ahora eso es sólo lo que podemos hacer, mencionar su nombre y decir que NAJAT TIJANI nos dejó haciendo lo que más le gustaba. Gracias. Salipi, 8/5/2008

 

 

Hola Ana!,soy Carmen.Hace mucho que no hablamos.Dejé de correr,y de charlar contigo aproximadamente cuando conseguiste el primer maratón.Siento la necesidad de contarte algo terrible que nos ha sucedido en Mapoma 2008.Mi hermano y su mujer,corrían juntos desde hace años,ésta carrera.Este año,la empezaron juntos también,pero sólo la consiguió acabar mi hermano Ismael.A su mujer,Najat Tijani,una atleta como la copa de un pino,y ganadora de muchas carreras polulares,su corazón no la dejó terminar.Murió haciendo lo que más le gustaba.Creo que merece,por lo menos, ésta mención en tu blog,ya que los informativos,y las noticias en general,parecen pasarla por alto.Estará siempre con nosotros,y en cada carrera popular.Efectivamente, busco en Internet y sólo encuentro enlaces a clasificaciones que cuentan de ella que era buena y experimentada corredora. Y, sobre Mapoma y las intervenciones del SAMUR, solamente encuentro noticias que afirman que todo el mundo salió bien parado y, por fin, una mención en el Twitter de Juan Fdez. Morales que remite a la noticia en un foro. En los medios de comunicación, ni rastro de la -mala- suerte de Najat. ¿Por qué?. Carmen, 6 de Mayo de 2008

Mapoma 2008

Enhorabuena a todos, que habeis estado gigantes. Os he visto a casi todos en carrera y he hecho algunas fotos. A ver si colgais alguna crónica.

http://cid-1d85b35ea7abb87c.spaces.live.com/photos/cns!1D85B35EA7ABB87C!267/

 

Esos locos que corren

Copiado de www.atletas.info y reproducido por Garraty en carreraspopulares.com:

ESOS LOCOS QUE CORREN

Yo los conozco.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.
Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.
Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”.
Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.
No las preparan…son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.
¡Qué ganaron una vez más!
No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.
Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea Cumplida”.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.
Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.
-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.
Dicen que la gente no se banca tanto silencio.
Dicen que ellos lo disfrutan.
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.
Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.
Pican, frenan y vuelven a picar.
Me parece que quieren ganarle a la muerte.
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.

Marciano Durán
Marzo 2008

……………………….
Sobre el autor
Marciano Durán Rivero es uruguayo, nacido en Florida el 25 de agosto de 1956, y radicado en Punta del Este desde 1979. Periodista y autor de los libros “Crónicas marcianas y uruguayas” (2003 – 2 ediciones), “Marcianitis Crónica” (2005 – 3 ediciones), y “El Código Blanes”, que fue galardonado como “Libro de Oro 2007″, premio otorgado al libro más vendido del año. A la fecha se ha llegado a la decimoprimera edición. Autor de varias obras de teatro, letras suyas han sido musicalizadas por varios conjuntos y solistas especialmente por murgas del carnaval uruguayo.

Es además corredor amateur de carreras de calle y de aventuras.

Media Maratón Ciudad Universitaria

Domingo 16, 8:45h
Es tardísimo !!!!! Pasé mala noche y me quedé dormido. Salto de la cama y organizo zafarrancho. Tanque de té en el microondas, yogur y cereales de urgencia, suplico a mi
mujer que me lleve en coche. Visita al baño. Me embadurno de vaselina a brochazos: pies,
ingles, axilas y pezones. Hace buen tiempo, únicamente camiseta (corporativa) y
pantalones de competición. Acabo el desayuno con un plátano entre acelerones y frenazos
por Madrid. Llegada a Ciudad Universitaria, todo cortado, mi mujer me pregunta “¿y cómo doy la vuelta?”. No obtiene respuesta, ya había saltado del coche y buscaba desaforado la zona de dorsales.

9:40h
…colas, colas, … colas para el dorsal, para la ropa, …..

9:50h
Milagro !!!! estaba en línea de salida en perfecto estado de revista, apurando el
botellón de té. No tan perfecto, yogur y cereales bailando samba en el estómago, el
plátano era el rey de la fiesta, embriagados por el medio litro de té consumido.

10:00h
Salida cuesta abajo, tentador lanzarse, pero mantengo el respeto por la fiesta que
celebraban mis vecinos en mi estómago. Hice bien, tenían ganas de divertirse…..En
seguida me dí cuenta, es un circuito rompepiernas, subidas y bajadas. Día precioso para
completar 3 vueltas. Primera vuelta, cuajada de gente, excusa perfecta para no acelerar.
Entra bastante gente en meta completando 7 km. Segunda vuelta: los vecinos juerguistas
del estómago se echan a dormir, hay menos vecinos humanos alrededor, momento de subir el ritmo …… en las bajadas. De repente, motos detrás, “A un lado !!!”, un poco
indigandos, nos giramos a ver…. eran los primeros (en su tercera vuelta), a 3 min/km.
Fabián Roncero pasó como una exhalación, parecía mentira que no se fuera al suelo con la
rapidez de piernas que llevaba. Nos pasaron 10 o 15 más antes de llegar a la segunda
meta, en la que entra también gente de 14 km. Tercera vuelta: quedamos los verdaderos
guerreros y guerreras …. o es así cómo me lo imaginaba yo. Ambiente de últimos
Kilómetros, se acabaron las conversaciones y las chanzas, miradas al suelo, cuerpos
encorvados en las subidas, caras desencajadas. Las idas y venidas del circuito permitían
ver a los que iban 2 km adelante y detrás tuyo. Yo pensaba en el maratón, parece que ya
se presiente su proximidad. Llegada a meta despacio, sin esprintar, piernas cargadas,
ganas de ir a domir. 1:52:26 para 21 km mal medidos (20,5 km según mi GPS). Se confirma, este año, no estaban homologados. Saludo a Paco Marcellán, que anda un poco tocado del talón, nos vemos en la Intercampus. Se queja, pero fue a menos de 5m/km. Estiro y bebo mientras veo cómo entran los últimos y pienso en lo que dijo Martín Fitz: “El primero en llegar en un maratón es un campeón, el último es un héroe”.

Esta tarde invitaré al cine a mi mujer …….

Jorge

Media Maratón de El Ejido

Ayer fue la I Media de EL Ejido y UC3Marathon estuvo allí (Antonio Gimenez y Jose Manuel). Hizo bastante calor, pero nada de viento que era lo más temido por Antonio, que conoce la zona. El circuito es agradable, con algún tramo de sombra. Hay alguna cuesta que pica un poco, pero bastante llevaderas. No mucha gente animando, pero alguna muy animosa. Hemos visto a Paquillo, el campeón de marcha, que andaba por la salida (nos quedamos sin autógrafo por no llevar boli). Corrimos casi toda la carrera con Jose (Boromin, del Foro Carreras Populares), charlando del bien y el mal. Y también conocimos a El Sombrilla (un fenómeno, también del Foro, que acaba de correr la Trans Canaria, de 90 km, y que nos hizo un reportaje fotográfico -ver blogroll-). Al final Jose y Alberto (Sombrilla), mucho más enteros que nosotros se marcharon a meta en el 16. Nosotros llegamos en 1h 51m 48s. Al llegar, muy buena atención: fruta, una caja de verduras de calidad de regalo (¡para eso estabamos en El EJido! -ver fotos-), bebida isotónica y cerveza con tapitas de tomate pata negra. También servicio de fisioterapeutas. En fin, enhorabuena a los organizadores, para ser la primera, sobresaliente. Muy, muy recomendable. Gracias a Sombrilla por las fotos y a Jose por la compañía. Espero que nos veamos por la Intercampus o en la Media de Madrid, ¡o en Mapoma!.

Media Maratón de La Latina

El domingo pasado fue la media maratón de La Latina. Hizo un día bastante malo (lluvia tipo calabobos todo el camino) y el llamado ‘nuevo’ recorrido es igual de duro  o peor que el anterior. A pesar de todo allí estuvimos manteniendo el nivel (:)). Gregoire, que es una auténtica  máquina, hizo alradedor de 1h 27m, Paco entró a 1h 44m, David y yo (Jose Manuel) entramos en 1h 47 m. Jorge en 1h 55 m y Javier (el Monstruo de lega-nes) entró en 1h 44m. Eva (Runner) creo que hacia las 2 horas 10 min. ¡Bueno, preparando la siguiente!.

IX Dos Leguas Fuente de la Chopera (3/2/2008)

Como lo aprendí ya el año pasado, para esta carrera hay que ser rápido, en particular con antelación a la sirena de salida: los dorsales suelen agotarse en apenas una semana a principios de diciembre. Y eso que la carrera se puede considerar como dura, con alguna que otra subida, entre las cuales la famosa cuesta del cementerio – que la mayoría conocemos de los entrenamientos de Carlos Corre con Antonio. Por ello ya el primer día de diciembre me presente en el Forum Sport de Parque Sur para coger mi dorsal y otro para Jorge Pleite – sin olvidarme de precisar que ambos pertenecíamos al Club UC3Marathon.

Al final el pasado domingo fuimos 3 del club a participar a la carrera, juntándose Felix Antonio. Por desgracia no vi a ninguno de mis compañeros, ni antes de la salida por la multitud, ni en meta por otro compromiso mío. Y eso que este año los dorsales eran personalizados, con los nombres de cada uno por encima del numero.

La carrera fue como la esperábamos: dura, tanto por las cuestas del recorrido como por el barro que nos encontramos en el Parque Butarque por la lluvia de la noche anterior. Incluso se alargo un poco el recorrido, para evitar una zona peligrosa para los tobillos, para acabar siendo de ~11,750 km – medio kilómetro más que lo previsto. Pero tuvimos suerte, que no lluvio durante la prueba – solo nos acompaño el frío, y los ánimos de los espectadores. Incluso un voluntario proponía un trago de tinto antes de atacar la temida cuesta! De eso, tengo que decir que la organización otra vez estupenda: kilómetros bien marcados, alfombra de salida y de meta, para tener cada uno marca real, con los voluntarios animando en cada punto, con una bolsa del corredor estupenda – una sudadera perfecta para los días de entrenamiento que vienen, una bolsa para las zapatillas, unos calcetines… Gracias al Club Atletas Maratonianos de Leganés por esta carrera. Seguro que el año que viene repito – a ver si esta vez veo a Jorge y a más de vosotros.

Os pondre la clasificación y las escasas fotos en las cuales aparecemos Felix Antonio, Jorge e yo, en la pagina del grupo google (si lo consiguo). También he oido que el domingo que viene por las 10h habra algo en telemadrid sobre la carrera.

Próximas carreras en Madrid

En el blogroll (derecha) podéis encontrar algunas carreras que se celebrarán próximamente en Madrid. No he incluido la Media de Fuencarral porque está ‘ahí encima’.

Un saludo

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